![]() |
| Ed Sullivan Show, The Beatles |
Se cumplen 50 años en Febrero de este año, de la llegada de los Beatles a Norteamérica, contratados por 40.000U$ por tres o cuatro presentaciones, una de ellas en el Show de Ed Sullivan.
Una de las casas de mi abuela paterna tenia ese encanto de las antiguas casonas de Santiago, por una u otra razón en la vida, siempre estuve involucrado al sector de Avenida Matta, estudie mi secundaria y viví dos años en mi ultimo reencuentro con mi patria.
Un elemento clave en la vida de un niño es cuando visitas y convives con tus "Abuelas", ¡ellas son tu mama multiplicadas por dos!, y hablo de; ternura, amor, paciencia, cuidado y complicidad, van un poco mas allá, son cómplices de sus nietos, pueden ver que somos, algo mas que la extensión de sus propios hijos.
Para ellas somos un regalo sin precio, la bendición de los años, el pago de toda aquella crianza, toda las penurias, alegrías y desencuentros en la vida por sacar adelante sus propios hijos.
Cuando podía ver los ojos de mi propia madre abrazar a sus nietos, sentía en parte pagada la deuda que uno nunca podrá saldar con nuestras progenitoras.
Si le preguntan a la abuela que es lo que mas disfruta en la vida, dirá; "Mis nietos."
Llegábamos los domingos a visitar a la abuela en aquellas enormes casas, en el interior un patio bajo techo, con un inmenso jardín al medio, rodeado de todas las salas, piezas y lugares secretos que no se podían abrir, previa advertencia del abuelo, y en fondo la voz de mi abuela:
Un elemento clave en la vida de un niño es cuando visitas y convives con tus "Abuelas", ¡ellas son tu mama multiplicadas por dos!, y hablo de; ternura, amor, paciencia, cuidado y complicidad, van un poco mas allá, son cómplices de sus nietos, pueden ver que somos, algo mas que la extensión de sus propios hijos.
Para ellas somos un regalo sin precio, la bendición de los años, el pago de toda aquella crianza, toda las penurias, alegrías y desencuentros en la vida por sacar adelante sus propios hijos.
Cuando podía ver los ojos de mi propia madre abrazar a sus nietos, sentía en parte pagada la deuda que uno nunca podrá saldar con nuestras progenitoras.
Si le preguntan a la abuela que es lo que mas disfruta en la vida, dirá; "Mis nietos."
Llegábamos los domingos a visitar a la abuela en aquellas enormes casas, en el interior un patio bajo techo, con un inmenso jardín al medio, rodeado de todas las salas, piezas y lugares secretos que no se podían abrir, previa advertencia del abuelo, y en fondo la voz de mi abuela:
" Vieeejo deja tranquilo a los niños".
Eran las piezas de mis tíos, siendo las 11 de la mañana, aun no se reponían de un tal vez, largo sábado, aquellas casonas antiguas, con pasillos largos y anchos, el perfecto lugar para un niño de 8 años, sacábamos nuestros autos, los soldados verdes de plástico, las bolitas de piedra, las de cristal, estrictamente prohibido, eso si; el juego de pelota hasta por lo menos la 1.00 de la tarde, cuando recién se escuchaba en el fondo, en las piezas de mis tíos, las canciones de los cuatro de Liverpool, entonces ahora ya se podía jugar con mas libertad. ja
Crecí con aquellos domingos en casa de mi abuela, las canciones de los Beatles, los almuerzos deliciosos, los juegos interminables, el ambiente grato de tener tu segunda protectora muy cerca tuyo; "tu abuela", que tienen la maravillosa e ingeniosa "manía" de entregarte, sin que tus papas se den cuenta, un dulce, un centavo, un regalito de contrabando.
Con los años, no solo se pierde la infancia, y los sueños, también te abandona aquella sensación tierna que un nieto siente por las abuelas, se madura, y ellas van por el barranco de los años perdiendo energía y vida.
Por algo en una oportunidad mi madre me dijo que no quería envejecer, quería mantener en sus nietos aquella ilusión de la abuela protectora y cómplice, y no el debilitamiento cruel de los años, muy a pesar de todos nosotros, la abuela de mis hijos se marcho muy pronto.
Solo puedo decir que la música de los four Fab, me lleva por laberintos de mi infancia, mis abuelos, mis tíos, un país distinto. Es su música, es la época que se nos fue y lo bello de recordar, después que muchos de ellos han partido.
Por algo en una oportunidad mi madre me dijo que no quería envejecer, quería mantener en sus nietos aquella ilusión de la abuela protectora y cómplice, y no el debilitamiento cruel de los años, muy a pesar de todos nosotros, la abuela de mis hijos se marcho muy pronto.
Solo puedo decir que la música de los four Fab, me lleva por laberintos de mi infancia, mis abuelos, mis tíos, un país distinto. Es su música, es la época que se nos fue y lo bello de recordar, después que muchos de ellos han partido.
Al presentar a la banda Sullivan dejó claro cual era el ambiente esa noche: "Desde ayer nuestro teatro está inundado de periodistas y cientos de fotógrafos de todo el país, y estos veteranos están de acuerdo conmigo en que esta ciudad nunca ha vivido una emoción como la que han causado estos jóvenes de Liverpool. Damas y caballeros : ¡ Los Beatles!"

No hay comentarios:
Publicar un comentario