miércoles, 17 de septiembre de 2014

Mi primer "posible" trabajo en NYC


El primer día de (posible “trabajo “ ) en el New York del año 96, me sentía más nervioso que monja con atraso, nuestro hermano menor, ya con diez años de pujante experiencia en la enorme urbe, nos llevó a Manhattan donde se encontraba el punto de la entrevista, bien…llegamos, bajamos del carro, nos encaminamos a un edificio de estacionamientos, de aquellos que abundan en esta ciudad, por ser esta el epicentro de tanta actividad, son edificios especialmente diseñados para albergar en cada piso una gran cantidad de automóviles perfectamente estacionados,

¡nadie le dijo a mi hermano que en mi vida  había estacionado un carro en Chile! jaja

la única experiencia de conducción radicaba en un curso de 15 días antes de viajar y si no me engaña la memoria; nunca terminé. 

Obviamente no estábamos preparados para el trabajo, el señor, muy amable nos miró, creo yo con cierta benevolencia, desde el principio de la prueba de parqueo, se dio cuenta que no teníamos “dedos pal’ piano”, no sé, si en verdad logre estacionar el bendito carro, solo tengo en mi mente, aquella sensación que desde antes de la prueba uno sabe que te va ir “como el forro”,  efectivamente; ¡nos fue como el forro! ja

 -bien muchachos cualquier cosa me dejan su teléfono y los llamo-

Se sabía que  nos faltaba años de experiencia para el “trabajito”

¿cómo era posible estacionar aquellos carros caros en un espacio tan pequeño? y agréguele los nervios de no tener que arruinar un modelito de aquellos.

Dejamos el edificio, la prueba, tal vez no duro ni diez minutos, era demasiado evidente que no estábamos preparados, sentí cierto alivio al salir de allí, en la confusión, o mejor dicho la desilusión nos perdimos de vuelta a casa, no es fácil manejarse en NYC, a pesar de que llegamos en bus y estábamos a dos cuadras de nuestro destino, una llamada para aclarar el panorama nos hiso ver nuestra total desorientación, nuestro empeño no iba a durar tan poco, estábamos empezando, se sabía que no sería fácil, nunca lo ha sido lejos de casa, mi hermano nos preguntó ¿cómo les fue?

 mi R= "cualquier cosa nos llaman"

no le iba a decir que no tuvimos ninguna oportunidad, vendrían otros trabajos, otros aprietos y desafíos, para empezar la experiencia estaba fuerte, muchos piensan que la vida es fácil en el extranjero, y que todas las puertas se abren de par en par para aquellos que desean triunfar, de hecho, están cerradas, uno solamente las abre con la actitud apropiada, aquella que desafía tu propio desanimo o falta de fe en uno mismo, puedes lograr el éxito que quieras, el trabajo duro, los buenos propósitos y la balanza alineada en lo que es realmente la felicidad, no todo es trabajo, dinero y falta de tiempo. La ciudad grande te puede quitar y otorgar todo eso, pero cuando llegas a tu cuarto y piensas hacia dónde va tu vida, la respuesta debería dejarte tranquilo, independiente si pasaste o no la prueba del día.

sábado, 6 de septiembre de 2014

Mi visita a la Chascona


Cuando regresé a mi patria después de diez años en el extranjero, tenía que pagar una de tantas deudas sentidas en mi vida; visitar la casa del poeta Pablo Neruda, hay ciertas emociones que tienen olor, gusto, sabor  y sentimiento de un pasado que nos ha marcado, entre aquellas cosas invisibles que hacen un surco en el corazón, están los recuerdos de mis primeras lecturas del poeta, 

sentir y disfrutar: en aquel momento que traspasaba el umbral de aquella casona al borde del cerro San Cristóbal, toda aquella inmensa y maravillosa admiración por su poética,
descubrir que él; sí fue uno de carne y huesos como yo...

un mago de la palabra y el verso en los libros, que entre aquellas paredes quizás, se gestó tanta poesía como en aquella casa de sus primeros años en Maruri,

allí estaba
entremedio de toda su intimidad, entre libros que sobrevivieron al golpe militar de 1973, los utensilios callados, las mesas, las camas, los recuerdos, sus colecciones, que son muchas y diversas, mudos testigos de aquel hombre que en sus versos les dio vida.


Todo enterrado en el recuerdo, la inmortal obra que nos dejó, la del verbo ensangrentado, la del adjetivo afilado, que entregó “como un río de tigres encerrados, es simple y llanamente la palabra sin edad que guardo de un genio estelar sin tiempo ni olvido.

viernes, 5 de septiembre de 2014

¿Tiene que ver mi edad?



Si crees que ya no es tiempo para perseguir tu sueño más preciado, si sentís que el intento de búsqueda de la felicidad tiene fecha de vencimiento, si estas convencido de lo que no se logra en la juventud no se logra jamás, si vivís en un permanente estado de frustración porque crees que ya nunca alcanzaras las metas deseadas, si crees que la edad es un obstáculo insalvable para cualquier logro, esta nota es para vos.

Un refrán dice; “Nunca es tarde cuando la dicha es buena”

Siempre las frases negativas nos llevan a la falta de acción y a la consecuente frustración. Son aquellos obstáculos invisibles que quiebran nuestra voluntad.

Uno está dispuesto en la medida que nuestros pensamientos conducen a lograr traspasar el miedo, y aprender de los errores más que de los aciertos, nos llenamos de conocimiento, y queramos o no, es la experiencia la que nos hace llegar al éxito.

¿Cómo voy a hacer esto a la edad que tengo? Te suena familiar.

Hay frases nocivas  y frenadoras como esta, y también las hay positivas, energizantes y optimistas que nos llevan a la acción y nos permiten experimentar e intentar todos los días alcanzar la felicidad con la que soñamos.

Reemplace por ¿Cómo no voy a intentar lo que siempre soñé?

La cultura occidental piensa que cuando nuestro cuerpo ha superado la etapa de brillar en las competencias deportivas y en los avisos publicitarios, ya no estamos en condiciones de emprender nuevos proyectos.

En Oriente en cambio, el paso del tiempo significa adquisición de sabiduría.
Tenemos varios nacimientos en el transcurso de la vida, cada vez que nos REINVENTAMOS estamos naciendo de nuevo.

Ademas, una crisis es una posibilidad para recargar nuestras baterías emocionales y disponer de la fuerza necesaria para desprendernos las invisibles cadenas que nos impulsan a la inacción.

Todos tenemos fortalezas escondidas que surgen en los momentos de crisis.

Saber cuál es nuestra MISIÓN y ser consecuente con ella es una forma infalible de garantizarse una existencia plena en cualquier etapa donde nos encontremos.

Llegada cierta edad, muchas personas creen que de allí en adelante se han clausurado sus posibilidades de innovación, renovación  cambio.  
En consecuencia tienen una actitud pasiva en la creencia que ya es tarde para emprender nuevos proyectos.

No es así, tu edad no tiene nada que ver, es tu actitud frente a los desafíos que enfrentar. 

La actitud, la gasolina que hace funcionar todo el engranaje de tu motor que son tus acciones diarias.

Evite como el veneno las preguntas falsas, solo tienen como objetivo “frenar” la acción por miedo a realización plena de los deseos más profundos y genuinos.

Preguntarse de una manera negativa solo lleva a encontrar una respuesta negativa.

Solo pregúntese; ¿Por qué no?

Nicanor Parra 100 años


de Poemas y Antipoemas (1954)

Hay un día feliz


A recorrer me dediqué esta tarde
Las solitarias calles de mi aldea
Acompañado por el buen crepúsculo
Que es el único amigo que me queda.
Todo está como entonces, el otoño
Y su difusa lámpara de niebla,
Sólo que el tiempo lo ha invadido todo
Con su pálido manto de tristeza.
Nunca pensé, creédmelo, un instante
Volver a ver esta querida tierra,
Pero ahora que he vuelto no comprendo
Cómo pude alejarme de su puerta.
Nada ha cambiado, ni sus casas blancas
Ni sus viejos portones de madera.
Todo está en su lugar; las golondrinas
En la torre más alta de la iglesia;
El caracol en el jardín, y el musgo
En las húmedas manos de las piedras.
No se puede dudar, éste es el reino
Del cielo azul y de las hojas secas
En donde todo y cada cosa tiene
Su singular y plácida leyenda:
Hasta en la propia sombra reconozco
La mirada celeste de mi abuela.
Estos fueron los hechos memorables
Que presenció mi juventud primera,
El correo en la esquina de la plaza
Y la humedad en las murallas viejas.
¡Buena cosa, Dios mío!; nunca sabe
Uno apreciar la dicha verdadera,
Cuando la imaginamos más lejana
Es justamente cuando está más cerca.
Ay de mí, ¡Ay de mí!, algo me dice
Que la vida no es más que una quimera;
Una ilusión, un sueño sin orillas,
Una pequeña nube pasajera.
Vamos por partes, no sé bien qué digo,
La emoción se me sube a la cabeza.
Como ya era la hora del silencio
Cuando emprendí mi singular empresa,
Una tras otra, en oleaje mudo,
Al establo volvían las ovejas.
Las saludé personalmente a todas
Y cuando estuve frente a la arboleda
Que alimenta el oído del viajero
Con su inefable música secreta
Recordé el mar y enumeré las hojas
En homenaje a mis hermanas muertas.
Perfectamente bien. Seguí mi viaje
Como quien de la vida nada espera.
Pasé frente a la rueda del molino,
Me detuve delante de una tienda:
El olor del café siempre es el mismo,
Siempre la misma luna en mi cabeza;
Entre el río de entonces y el de ahora
No distingo ninguna diferencia.
Lo reconozco bien, éste es el árbol
Que mi padre plantó frente a la puerta
(Ilustre padre que en sus buenos tiempos
Fuera mejor que una ventana abierta).
Yo me atrevo a afirmar que su conducta
Era un trasunto fiel de la Edad Media,
Cuando el perro dormía dulcemente
Bajo el ángulo recto de una estrella.
A estas alturas siento que me envuelve
El delicado olor de las violetas
Que mi amorosa madre cultivaba
Para curar la tos y la tristeza.
Cuánto tiempo ha pasado desde entonces
No podría decirlo con certeza;
Todo está igual, seguramente,
El vino y el ruiseñor encima de la mesa,
Mis hermanos menores a esta hora
Deben venir de vuelta de la escuela:
¡Sólo que el tiempo lo ha borrado todo
Como una blanca tempestad de arena!



martes, 2 de septiembre de 2014

Entendiendo a las mujeres





         
            Interesante Chat con mi hijo


Christian hijo

Son complicadas la minas, cada vez me doy más cuenta que están todas….de la cabeza jajajaja discutir con una es una total pérdida de razonamiento y tiempo.

Es mejor hacerse el weon, pero cuesta a veces.


Cristian papá

Es verdad, la vida me ha enseñado que ellas piensan con un parte del cerebro al cual nosotros no tenemos acceso, y eso las hace diferentes, ellas ven negro donde nosotros vemos gris y muchas veces blanco, POR LO TANTO, conviene hacerse el de “las berenjenas” en muchas cosas para llevar las fiesta en paz, a la larga, CREAME, siempre es los más adecuado, las mujeres son así, hechas psicológicamente con otro molde.

Christián André Pinilla Perez
Christian hijo

Totalmente cierto, tengo que aprender a entender eso al cien por ciento

Cristian papá

Le conviene y se va a ahorra muchos pesares, yo lo aprendí tarde…

Christian hijo

Siempre que hay una pelea fea después digo, me hubiese quedado callado no más…

Cristian papá

Yo no tengo un matrimonio perfecto ni la mujer perfecta, pero uno es el que debe desterrar la falta de empatía, entender desde el exterior nuestra lógica que ellas a veces no aplica, use empatía, no todas la veces se logra, pero cada vez puedo entender (as), pelear menos y domesticar el carácter, al final la lucha muchas veces es con nosotros mismos.

Christian hijo

Así es…