lunes, 28 de julio de 2014

Se acabó el Mundial






Se acabó el mundial y me quedan 90 minutos

con sus alargues de tiempo disponible para
escribir, esta mañana quiero devorar la carne
que aún me queda de una celebración fallida,
fue tan bueno mientras duro, me decías, la 
verdad es que tengo una agenda abierta para ti.
¿Es necesario discutir asuntos que nos afectan?
tengo energía de sobra para discutir esto que pasa
con nosotros, pero existen emboscadas que me
llevan a morderme la lengua, es increíble que este
hablando solo, en la calle me pasa a menudo, trato
de parecer un loco repitiendo versos que más tarde
se convierten en un diario de vida sin fecha.
Como definir una realidad cruda, algo parecido a la
vida que llevamos sin esperanzas, pero luego tengo
pereza de indagar lo profundo de mi alma, si es que
existiera, por eso me gusta el fútbol, nada tengo que
Intro esculcar, solo gritar como un energúmeno;
¡mierda, ese fue gol de Yepes! o algo como;
maldita FIFA mafiosa, 
es así que llego a una especie de letargo, 
es demasiado 4 años, son demasiadas cosas que pasan en
tal largo tiempo, ahora tengo que pensar en temas mas
“profundos” algo como el cómics último que ya circula del
Holocausto, y por eso a veces no da por gritar:
¡ya basta! suficiente, 
ya tenemos con estos temas, 
ya entendemos que fue lo que pasó, 
¿lo entendemos real- mente? ¿no hay nada que agregar? 
Cualquiera diría que es;
una burda manipulación del estado de Israel para atraer 
o crear cierta compasión y justificar la masacre 
de los Palestinos, pero no, no tengo tiempo para pensar tan
profundamente, me acomodo mejor en una semifinal
de Holanda con la Argentina, y en ese puto Gol de JAMES
a los Uruguayos,
que belleza de gol, en fin, 
tengo uno que otro libro de auto-
ayuda, pero no me da el ánimo para frases como: “el mejor
medicamento eres tú” o algo en aguas más profunda 
como: “la enzima para rejuvenecer” soy un pequeño 
cadáver del mundial,
esta mañana he vuelto al cómics. y
a la carne de mi celebración.

martes, 22 de julio de 2014

Olor de la Nostalgia


La primera cosa que se viene a tu nariz al bajar del avión es el olor de Santiago, no es un olor común, algo que solo uno puede saber, después de  años fuera de tu patria, ¡aunque sea un olor a #$&%$#!, realmente se aman algunos olores ja, casi un año viviendo en Nueva York te acostumbras a percibir algunas efluvios de la gran ciudad, permanecen en mi los olores de los laundry (lavanderías) en la calles, entre vapor y detergentes de máquinas. No quiero hablar de olores, algo me acordé y me detuve a escarbar la parte del cerebro donde se guardan los recuerdos, debe ser una película que se almacena con alguna sintonía o conexión con el corazón, con los sentimientos, solo así es posible traer a la mente episodios que se quedan instalados por años; no se olvidan y aunque solo sean ráfagas, segundos, milésimas de segundos en nuestra mente, no se borran. Ese año, 1996, tiene de todo, en mi mente los meses difíciles de mi primera experiencia en USA, y me tocó la ciudad tosca, dura, la selva de los latinos, Nueva York, nadie puede decir que es fácil llegar a tamaña ciudad, aunque tiene el apoyo de familia, tienes que sentir, vivir, domesticar en tu piel la enorme urbe que se adentra como un aluvión en tu vida. Los que han sobrevivido, aquellos que asumen como propia después de los años, saben de lo que estoy hablando, entre ellos mis hermanos, por una razón simple, ese año la nostalgia me la ganó, después de ocho meses tome la decisión de volver a mi tierra, mis hijos estaban pequeños y los extrañaba. El día que aborde ese LAN sentí un gran alivio, como dicen; me volvió el alma al cuerpo, no por la ciudad, ni siquiera por la familia de mi hermano que siempre me apoyó, simplemente no estaba preparado para asumir tal desafío de separación por un par de años, y todo esto para decir que baje del avión, llegué con mis hijos, tomé a mi hija Romy Claudia, la llevé a su Escuela de la mano por la calle Carmen, la dejé en su sala que estaba en el segundo piso, una escuela al costado del Templo Votivo de Maipú, me alejé lentamente, ella se quedó en el pasillo de la sala; media cuadra... y todavía me despedía de ella... una cuadra y aun sus manitos me decían adiós, ya casi dos cuadras aun la distinguía, yo la extrañaba,  ella me extrañaba…como la extraño hoy.

domingo, 13 de julio de 2014

Querido Elder




Querido élder:



Espero que no le importe si todavía lo llamo élder. Ese es el nombre por el cual lo conocí y en mi mente siempre asociaré ese nombre con usted. ¿Se acuerda? Era una tarde calurosa de verano, y ustedes pedaleaban sus bicicletas calle arriba hacia nuestra casa; nos admiró ver cómo podían tolerar el calor vestidos con camisa blanca y corbata. Por dos o tres días habíamos notado cómo casi volaban cuesta abajo, y cuando llamaron a nuestra puerta, todos nosotros, los cuatro hilos, nos abalanzamos hacia la puerta para saber quiénes eran esos extranjeros y qué hacían en el vecindario. Ustedes entraron y cuando les ofrecimos un té helado, lo rehusaron cortésmente diciendo que no tenían sed.
Cuando después supe quiénes eran ustedes y el propósito de su visita, me di cuenta de que había sido no excusa. Nos tomó un tiempo entender de qué hablaban. Primero el fuerte acento extranjero, y después, lo que nos mostraron para, comenzar: láminas de indios, de ruinas en Sudamérica, y hasta unas planchas de bronce hechas a mano y sujetas con tres anillos. Nos sentimos casi como Cristóbal Colón cuando descubrió el Nuevo Mundo. Un descubrimiento extraño, pero interesante.

A medida que sus visitas se hicieron mas frecuentes, nos hicimos buenos amigos. Ustedes nos predicaban el mensaje de la restauración del evangelio... y nosotros aprendíamos inglés. Ambos teníamos motivos personales. No les fue difícil enseñarnos también un poco de inglés y especialmente mostrarnos cariño. Usted y su compañero fueron ejemplo vivo y aprendimos a amarlos.
Un día supimos que se iba de la ciudad. A esto le llamaban una "transferencia de misioneros. " Y así era; porque tuvimos que transferir nuestro amor a otro misionero. Pronto pudimos seguir sus enseñanzas y su ejemplo, pero usted fue el primero, y así permaneció en nuestra mente. También supimos que su misión era por dos años, y por supuesto, cuanto terminó la misión prometió mandarnos noticias.
Efectivamente, dos meses después recibimos una carta muy corta; había un retrato en ella. Todo parecía bien pero tardamos un poco en reconocerlo, no por el caballo en el que estaba montado, que contrastaba con la bicicleta que usaba en la misión; ni por la ropa diferente; sino por las patillas y el largo de su cabello. Nos reímos, porque pensamos
que tal vez estuviera tratando de evocar la leyenda de Buffalo Bill. No sabíamos que el dejar el campo misional, quería decir que también abandonaría ciertas características que lo hicieron muy especial ante nosotros, y por las cuales lo recibimos en nuestro hogar.
¡Usted era tan diferente del mundo! ¿Por qué le fue tan difícil permanecer así?

Con ansiedad esperamos más cartas. Progresamos en la iglesia, nos bautizamos y pronto aprendimos la importancia del matrimonio en el templo. Mientras tanto, algunos de sus compañeros enviaron participación de casamiento, y nos regocijamos al ver sus fotografías y saber de su felicidad. Pero la suya nunca llegó. Y no nos atrevimos a preguntar el porque.
El tiempo pasó y llegó mi primera oportunidad de visitar Salt Lake City. ¡Al fin iba a ver las cosas de las que usted nos había hablado y de las cuales hasta se "jactaba"! (Incluso esa palabra la aprendí de usted.) ¿Me creería si le dijera que no me sorprendí al ver la ciudad? Usted nos había hablado con tanto entusiasmo del valle, del Tabernáculo, del Templo y de los miembros, al grado que yo ya la había visto en mi imaginación. Hasta me parecía ver a Brigham Young diciendo: "Este es el lugar". Lo imaginado se hizo realidad, igual que cuando usted nos explicó la primera visión de José Smith, y su profundo significado para el mundo.
Por supuesto, quisimos visitarlo. Guardábamos todavía el recuerdo de su sonrisa, testificando con lágrimas en los ojos: "Yo sé que lo que digo es verdad, porque lo he preguntado a mi Padre Celestial y he recibido una respuesta personal. Ya no hay duda y mi mente está en paz. Sé que Jesús es el Cristo, que José Smith es un Profeta y que la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es la única Iglesia verdadera sobre toda la tierra". Yo no pude resistir ni negar su testimonio, a causa del Libro de Mormón; usted me había hablado al corazón, por el poder del Espíritu Santo. Nunca le dije cómo me sentí ese día; de esas cosas a veces no queremos hablar porque son muy sagradas para nosotros; pero que el principio de una vida nueva para mí, con nuevos propósitos y un conocimiento seguro de la Iglesia y de la verdad.

Si, ese día que llegamos a Salt Lake City queríamos decirle que nosotros también sabíamos lo que usted sabía. Queríamos decirle: "Gracias élder, gracias porque su testimonio cambió nuestra vida. Usted preparó la senda para el Señor; usted enderezó el camino. Ahora el evangelio avanza en las ciudades de su antigua misión; Sión se establece. Bien, buen siervo y fiel. Compartamos este gozo juntos." Encontramos primero a uno de sus compañeros y le preguntamos por usted. Su voz titubeó y parecía avergonzado, pero al fin nos informó que usted trabajaba en una estación de servicio y que probablemente no vendría a las conferencias... o tal vez ni las escucharía. Como se dice en la Iglesia, usted no estaba "activo", es decir que ya no estaba viviendo los principios que nos había predicado años atrás. Inmediatamente quisimos verlo. Pasamos por la estación de servicio, nos detuvimos y lo buscamos; al vernos, y sabiendo quienes éramos, usted titubeó. Vi el pánico en su cara y sonreí tristemente al ver que usted trataba desesperadamente de ocultar un cigarrillo que ya le quemaba los dedos. Nos dimos la mano, preguntamos por su esposa, sus hijos, su vida y su futuro. Algo andaba mal... usted lo sabía y nosotros también. Nos separamos. Dimos una última mirada y un último adiós. Hoy estoy otra vez en Salt Lake City y escribo esta carta con la esperanza de alcanzarlo. No sé dónde está usted. Pasé por la estación de servicio pero ya no estaba allí. Hermano mío, ¿dónde estás? Espero que no se moleste si he recordado algunos de los momentos que, según usted decía, eran los mejores de su vida. ¿Por qué no lo son ahora? ¿Por qué los mejores tienen que ser siempre los del pasado, en lugar de los del futuro? El Evangelio de Jesucristo no se compone de recuerdos; es un evangelio que al vivirlo hoy, sabemos dónde estaremos mañana. Alma lo dijo con estas palabras:

"Porque he aquí, esta vida es cuando el hombre debe prepararse para comparecer ante Dios; sí, el día de esta vida es el día en que el hombre debe ejecutar su obra. Y como os dije antes, ya que habéis tenido tantos testimonios, os ruego, por tanto, que no demoréis el día de vuestro arrepentimiento hasta el fin, porque después de este día de vida, que se nos da para prepararnos para la eternidad, he aquí que si no mejoramos nuestro tiempo durante esta vida, entonces viene la noche de tinieblas en la cual no se puede hacer nada. “(Alma 34:32-33.)
Querido élder, usted dijo en una conferencia que las madres dan cuerpos a los espíritus, pero que los misioneros pueden dar la oportunidad de vida eterna a la gente; ese día yo anoté eso en mi libro, junto con su testimonio. Las palabras del Salvador también están anotadas para que no olvidemos que por su sacrificio podemos arrepentirnos de nuestros errores. ¿No lo dijo El a los nefitas? "He aquí; yo soy la ley y la luz. Mirad hacia mí, perseverad hasta el fin, y viviréis; porque al que perseverare hasta el fin, le daré la vida eterna.

He aquí; os he dado los mandamientos; guardad, pues, mis mandamientos. Y ésta es la ley y los profetas, porque ellos en verdad testificaron de mí."(3 Nefi 15:9-10.) Usted les ha abierto la puerta a muchos, ¿por qué la cierra para sí mismo? Me permite poner mi pie en su puerta como usted lo hizo en la mía? Alargue su mano mientras hay tiempo y permítanos decirle que lo amamos. Su obispo lo espera, sus maestros orientadores lo pueden ayudar, sus compañeros de misión no lo olvidan; pero, más que eso, nosotros lo necesitamos. Venga a vernos; lo esperamos con los brazos abiertos.

Es tiempo de terminar, pero debe saber que lo que usted fue, puede serlo otra vez. Que mi testimonio le ayude como el suyo me ayudó. Yo sé por el poder del Espíritu Santo que revela todo, lo sé en mi mente y en mi corazón, que Dios vive, que Jesús es el Cristo, nuestro Redentor, y que hoy tenemos un Profeta viviente, el presidente MONSON y sé que siguiendo su consejo podemos acercarnos a nuestro Padre Celestial y arrepentirnos de nuestros pecados. Pido que otra vez entienda esto y que decida otra vez ser Su discípulo.

viernes, 11 de julio de 2014

Porqué los Alemanes ganan




El fútbol de Alemania tiene una completa relación, fans-Clubes, ellos participan en forma directa en todos los proyectos de sus equipos que representan las distintas ciudades Germanas, no es un socio pasivo, no es un socio fanático de los domingos, ni de aquellos que va al estadio a insultar a sus jugadores y D.T. cuando la cosa anda mal, alguien dirá que es otra la cultura, pero solo quiero entender por qué le vas tan bien en las competencias internacionales.

Otros datos, 
cuando la decepción de finales de los noventa en los equipos Alemanes, en prácticamente todas las copas internacionales,  provoco grandes cambios, se trazaron nuevos lineamientos;

Cada uno de los 36 equipos pertenecientes a las Bundesliga, por ley deben tener un escuela de formación con siete etapas de crecimiento deportivo, empezando con niños de 6 y 7 años.

El resultado de esta apuesta trajo jugadores jóvenes de alto nivel en competencias nacionales e internacionales, solo por nombrar algunos productos de esta estrategia; Schweinteinger, Gotze, Reuz, Draxler, Schurrle, Muller, Lahm, Khedira, Podosky, Ozil.

No son programas con tácticas deportivas en estos centros, todo está bien enfocado en el crecimiento integral de cada niño, joven y futuro atleta con instrucción en competencias sociales, autoconfianza, espíritu de equipo, comunicación, respeto y disciplina.
Otro aspecto es la absoluta sanidad de las finanzas del fútbol Alemán, es un verdadero negocio para todos, jugadores, equipo, hinchas y País.

Obviamente el nivel de la competencia casera subió, ha sido la liga con mayor asistencia en el mundo, 41 mil  promedio por partido, solo superada por la NFL en EEUU.

Entonces;

¿Es casualidad la seguidilla de triunfos de los Teutones?

¿es su forma de jugar, solo la interpretación de un buen DT  de turno, o la suerte de un buen o mal arbitraje, o es más que esto?

¿será  que se destapo un jugador en el mundial, y lo tiene en varias semifinales y finales de copas de los mundiales?

es solo observar que le paso a Christiano Ronaldo o a Neymar, grandes jugadores, pero con equipos pobres ( y digo pobreza en su capacidad como equipos)

Cuando se habla del buen juego colectivo de los alemanes, solo se está hablando de años de preparación, seriedad, compromiso, y disciplina, sin directores corruptos, desfalcos, referencias personales. Todo por un solo fin, hacer verdadero jugadores de fútbol. Pero ellos han pasado muchas etapas, procesos largos, con metas bien definidas, desde la cuna del jugador, con el apoyo de equipos bien preparados, una liga sumamente profesional, una hinchada comprometida...


 Así  vienen los triunfos de estos sorprendentes Alemanes.

algo deberíamos aprender!!!