Uno de mis primeros deslumbramientos literarios fue Milán Kundera, con algo de 15 años llegó a mis manos su magistral obra:
"La Insoportable Levedad del Ser" ya el titulo era una inquietante revelación, son muchas cosas que trae el nacimiento de la adolescencia, ciertamente algunas se podrían definir como "insoportables", un cuerpo entre la curva de niño-hombre con dificultades para coordinar, sentimientos extraños, algunos de desgano y otros de extraña euforia y desilucion, surgen los amores que te mantienen "levitando" por encima de un mundo atípico y tantas veces cruel, la distancia con tus padres te hace un ser solitario e inexpugnable, no quieres que vean tu encantamiento, tu realidad es otra y no deseas ser expuesto en tus sentimientos, es difícil ser adolescente.
Acerca de tu propia sexualidad no entiendes nada.
Entonces viene este escritor Checo con su prosa descarnada y te hace vivir tu propio despertar a un mundo inexplorado mas allá de las puertas de tu pequeño universo, son tus marinos interiores que salen a proa a respirar el aire de la noche, una nueva vida, estas abandonando el niño que eras.
La transformación muchas veces es brutal, te sientes débil y distinto, incomprensible y como en la novela; giras, flotas y te escabulles por túneles donde tu ser ve lo insignificantes que eres en el mundo de los adultos, quieres volver a ser niño.
Entonces viene este escritor Checo con su prosa descarnada y te hace vivir tu propio despertar a un mundo inexplorado mas allá de las puertas de tu pequeño universo, son tus marinos interiores que salen a proa a respirar el aire de la noche, una nueva vida, estas abandonando el niño que eras.
La transformación muchas veces es brutal, te sientes débil y distinto, incomprensible y como en la novela; giras, flotas y te escabulles por túneles donde tu ser ve lo insignificantes que eres en el mundo de los adultos, quieres volver a ser niño.
Te acecha una incomprensible ausencia, te inunda el amor y el odio, la rabia quiere escapar, son tantos elementos en tu cabeza que se están acomodando, un engranaje que quiere formal un carácter para futuras luchas reales.
Quien no haya leído esta obra se pierde una joya interesante y con un brillo inusual.
¿Cuando dejé de ser niño? ¿cuando dejé de ser hombre? o nada de esto nos abandona y somos el niño que permanece buscando ser protegidos eternamente por una madre?
Extracto de la Insoportable levedad del ser
Milan Kundera
Milan Kundera

